Mecánicas Aparicio · Desde 1956
70 años transformando metal
Fabricación metálica en Zaragoza, combinando experiencia industrial, procesos integrados y tecnología aplicada a la producción.

Nuestra historia
El oficio evoluciona
En 1956, José Luis Aparicio Gracia puso en marcha un pequeño taller de mecanizado en su propia casa, en el barrio zaragozano de Delicias.
Su actividad inicial era el torneado de piezas para maquinaria. Unos pocos tornos de polea y otras máquinas manuales fueron el punto de partida de Mecánicas Aparicio.
Con los años, la empresa fue reinventándose y trabajando para nuevos sectores: maquinaria agrícola, máquinas bobinadoras, equipamientos comerciales o instalaciones para boleras, entre otros.
Esa evolución llevó a la adquisición de las instalaciones en las que hoy desarrollamos nuestra actividad y a una transformación progresiva hacia la fabricación metálica para múltiples sectores industriales.
Mecánicas Aparicio hoy
Una fábrica muy distinta a la de 1956
Hoy Mecánicas Aparicio combina experiencia industrial, procesos integrados y tecnología para acompañar proyectos de fabricación metálica desde el plano hasta el producto terminado.
Procesos integrados
Corte, plegado, punzonado, soldadura, prensado, montaje y pintura dentro de una misma estructura productiva.
Calidad ISO 9001
Procesos controlados y documentados para asegurar repetibilidad, trazabilidad y calidad en producción industrial.
Tecnología productiva
Maquinaria y procesos orientados a mejorar precisión, productividad y capacidad de respuesta en proyectos industriales.
Industria basada en datos
Inteligencia artificial aplicada a la planificación y al análisis de producción para tomar mejores decisiones.

Resiliencia industrial
Una fábrica se mide también cuando las cosas se complican
El 6 de julio de 2023, el agua y el barro pusieron a prueba las instalaciones y a todo el equipo de Mecánicas Aparicio.
Una situación excepcional obliga a tomar decisiones rápidas, reorganizar prioridades y afrontar problemas que ningún plan de producción puede prever.
Pero la industria también consiste en eso: adaptarse, responder y seguir evolucionando. La misma capacidad de transformación que comenzó en 1956 sigue formando parte de nuestra manera de trabajar.


